miércoles, 27 de abril de 2011

AGONÍA DE UNA FE IMPUESTA

AGONÍA DE UNA FE IMPUESTA

Por: Hugo Apaza Q.

La religión católica, el idioma español, la vestimenta y muchas de nuestras costumbres vigentes son producto de una cruel imposición, particularmente durante la época colonial de nuestra historia, pues la conquista post incaica significó el abatimiento de la concepción espiritual ancestral.

ENTRONIZACIÓN CLERICAL:
Luego de echar las bases de la estabilidad colonial, los invasores ibéricos prosiguieron con su tarea de consolidar la dominación; y una de las instituciones que funcionó adecuadamente para contrarrestar la resistencia andina fue la iglesia católica, la misma que a través de sus órdenes religiosas, libró la lucha de conquista espiritual. El enseñoramiento clerical no fue tarea sencilla ni pacífica, pues con el objeto de difundir este instrumento ideológico se iniciaron sendas campañas catequísticas combatiendo las formas y costumbres religiosas andinas.
Desde 1577 por orden del Virrey Francisco de Toledo la llamada Compañía de Jesús, que era una organización religiosa-militar fruto de la Contrarreforma, empezó su labor de conquista espiritual en el altiplano. Estos Jesuitas, que eran los soldados de Cristo y seguidores de San Ignacio de Loyola, a la par que imponían su concepción religiosa se apropiaron de los mejores suelos, animales y bienes de la región.
A pesar de los esfuerzos efectuados las creencias y ritos nativos se mantuvieron incólumes. Ante este evidente fracaso, a comienzos del siglo XVII se puso en marcha una cruel campaña de imposición cristiana a través de las Visitas de las Idolatrías. Gracias a estas visitas, sobre cada waca se plantó una cruz y se quemaron los símbolos sagrados nativos; a los caciques y curanderos les obligaron llevar en el cuello una cruz y a toda la población nativa se le prohibió practicar su religión.
Otra de sus tácticas de conquista espiritual fue la sustitución de celebraciones propias por las foráneas, es decir que “la celebración de las antiguas fiestas del calendario astronómico y agrícola fue reajustada de acuerdo a las solemnidades del culto católico.” que pervive hasta la actualidad.

SOBERANA EMPERATRIZ DE LOS ÁNGELES NUESTRA SEÑORA DE LA PURÍSIMA CONCEPCIÓN:
Entre los años de 1600 a 1700 se desarrolló el período de exaltación del sentimiento religioso. En este siglo alcanzó su máximo esplendor las fiestas y celebraciones religiosas a costa siempre del resignado runa, quien tenía que trabajar todo un año para pasar voluntariamente de alferado y satisfacer al temido cura y quedar bien ante el dios hebreo o de Jacob. Este es el período de la proliferación de santos, santas y vírgenes cuyos nombres se constituyeron en apellidos de muchos pueblos del altiplano o se convirtieron en patrones o patronas de los mismos.
No sólo se repetían los nombres de estos personajes, sino que se difundían sus acciones e imágenes por doquier, lo cual también contribuyó al florecimiento del arte sacro. Así la constelación de hacedores de milagros o mediadores con la divinidad iluminó el firmamento andino y logró arraigar una fe muy especial.
Con la entronización del clero, los naturales “debían ponerse de rodillas a la hora de tañer la campana y rezar un avemaría. Debían cumplir con todos los preceptos de la Iglesia, acudir periódicamente a recibir el sacramento; y en cuanto a la misa, cada domingo debían venir por mitades de los campos para oírla en un sitio determinado de la Iglesia, distante de los españoles y de las autoridades”.
Una de las beatas que logró tener gran fama en el altiplano fue la Virgen de la Concepción, muy venerada en muchos pueblos de nuestra región. La Soberana Emperatriz de los Ángeles Nuestra Señora de la Purísima Concepción, acompañó en todo momento a los realistas que defendían la causa virreinal en la Intendencia de Puno, durante la gesta libertaria de Túpac Amaru, cuya imagen se encontraba en la bandera de estos milicianos.

¿QUIÉNES SE BENEFICIAN CON LA FE DE LOS PUEBLOS?
Luego de más de 4 siglos de dominación católica, las celebraciones religiosas se han convertido en tradicionales en cada pueblo del altiplano. En plena época de la modernidad y la aldea global, este sentimiento colonial religioso subsiste acomodando sus rituales a los tiempos actuales. Pero, ¿qué es de la fe de antaño? ¿Qué pensará Jesús de su rebaño del siglo XXI?
Últimamente se viene afirmando que la fe en los santos, santas y vírgenes viene creciendo, pues en cada festividad las iglesias se ven repletas, los alferados van en aumento, los gastos son sorprendentes, las bandas de músicos y los danzarines compiten abiertamente, las calles se llenan de devotos, en fin pareciera que, al dejar el mundo terrenal, muy pocos se quedaran fuera del paraíso celestial.
Sin embargo, sin temor a equivocarme considero que las apariencias engañan, pues se observa que la búsqueda de notoriedad social, el exhibicionismo personal y el afán mercantilista vienen sustituyendo a la creencia cristiana. Las grandes empresas que rinden culto al dinero, a la embriaguez, al pleito y la mentira son las que vienen ganando más devotos o prosélitos, y son los que verdaderamente se benefician y trafican con estas tradiciones, al mimo tiempo que contribuyen a que la fe en Cristo ingrese en un período de franca agonía.



Juliaca, 30-11-2003

NUESTRA PATRIA NO NACIÓ EN 1821

Por: Hugo D. Apaza Quispe

El significado de la voz “patria” es ambiguo y ha venido evolucionando conforme las iban manejando los grupos sociales, de ahí que tiene un contenido distinto en diferentes momentos históricos. Por ejemplo se habla de patria imperial, continental, nacional, regional, etc., incluso se habla de madre patria, patria chica, etc.
Hasta fines del siglo XVIII la palabra patria y patriotismo eran vocablos inofensivos, pero que en las dos primeras décadas del siglo XIX, con el desarrollo del capitalismo mundial, se convirtieron en peligrosas.
Es un error decir que “El 28 de julio es el día de la patria”, o sea el motivo para “festejar el glorioso aniversario patrio”. ¿Acaso sólo desde 1821 tenemos patria?
La patria es un fenómeno histórico y por tanto una creación humana, determinado por condiciones sociales y económicas. La patria es la herencia histórica de los pueblos. Hoy nuestra patria es el Perú, que es la suma de sus nacionalidades, sus recursos y sus aspiraciones de siglos. El alma nacional reside en el Perú profundo que conserva la milenaria tradición cultural. Por tanto, nuestra patria no se ha originado en 1821 porque no empezamos a existir a partir de aquel hito, pues nuestra patria nació con nuestra historia y nuestra historia es milenaria.

1. LA LIBERTAD SE CONQUISTA

Se debe tener mucho cuidado con los elogios que se hacen a favor de San Martín y Bolívar, a quienes se les encumbra a la categoría de semidioses, como si ellos solos fueran los protagonistas de las gestas libertarias.
Aquella sentencia que dice: “Debemos rendir un justo y merecido homenaje a San Martín y Bolívar por habernos dado la libertad”, es una apreciación subjetiva y carente de asidero histórico. Todo lo que tenemos hoy nadie nos lo ha dado o regalado, sino que la han conquistado con heroísmo las generaciones que nos precedieron.
A la presente generación toca echar las bases para generar condiciones para lograr una auténtica libertad e independencia que beneficie a todos los peruanos.

2. NO AL CHAUVINISMO NI AL FETICHISMO

¿Nuestra patria es la mejor del mundo porque hemos tenido el privilegio de haber nacido aquí? En los conflictos internos y guerras con los países limítrofes, la voz patria siempre monopolizó la razón; sus enemigos fueron malvados, traidores y cobardes. Se debe superar este concepto chauvinista que propicia el neoliberalismo.
También se debe evitar que la “Patria” sea reducida al fetichismo de los símbolos: Bandera, escudo e himno.
No olvidemos que “La patria es pasado de gloria, presente de lucha y esperanza en el más grande futuro”, “En la Patria están nuestros héroes, nuestros muertos, los que se sacrificaron por un ideal supremo”. “La Patria es la Nación, entendida como una sola gran familia cuyos antepasados nos dejaron como preciosa herencia el territorio, la independencia, la tradición gloriosa de sus luchas y sacrificios, los ideales e intereses superiores”. La Patria, así entendida, anima un sentimiento de amor y gratitud y compromete el deber de defenderla hasta con el sacrificio de la misma vida; así lo hicieron nuestros héroes y dictaron con su ejemplo la más hermosa lección de dignidad y grandeza humana.

28 DE JULIO ¿DÍA DE FIESTA NACIONAL?

?
REFLEXIONES ACERCA DE LAS “FIESTAS PATRIAS”

Por: Hugo D. Apaza Quispe

¿Qué acontecimiento importante ocurrió el 28 de julio de 1821 para que sea conmemorado con tanto regocijo, a tal punto de ser declarado como día de fiesta nacional?

I. Pacto de San Martín con los colonialistas:

Al borde del colapso del sistema colonial en el siglo XIX, el sector adinerado de los criollos fueron los que dirigieron y lograron emancipar políticamente el Perú de España, porque se sentían excluidos de la función pública. Los interesados en emancipar América, comprendiendo que tenían que liquidar el nervio mismo del poderío español, iniciaron expediciones con esas miras, y ya en el Perú, emprendieron el acoso a la capital virreinal.
Ante esta desesperante situación el Virrey José de la Serna y su séquito se vieron obligados a abandonar la ciudad. Antes de ejecutar esta determinación dejó instrucciones al Marqués de Montemira, para que éste a su vez invite a San Martín para que ocupe Lima con su ejército.
La evacuación militar de Lima ocasionó, en los criollos ricos el terror, pues se habían quedado abandonados a su suerte. Frente este sombrío panorama, los criollos ricos, buscando protección y no perder sus privilegios, decidieron acudir ante San Martín. Esta comisión salió el 9 de julio y cumplió con invitarlo, y a partir del 12 de julio de 1821 San Martín y su ejército ingresaron a la ciudad en medio de nutrida ovación lisonjera. El caudillo con este acto se puso al lado de los criollos, los mismos que así consiguieron un fácil acomodo social y político.

II. Declaración de la Independencia:

El domingo 15 de julio de acuerdo con lo pactado, se reunieron en el local del cabildo las personalidades calificadamente colonialistas a fin de hacer lo que San Martín les había pedido un día antes: redactar el acta de la independencia y firmarla.

En esa sesión se declaró la independencia del Perú, y se fijo para el día 28 de julio de 1821, la respectiva juramentación y proclamación pública.
Los días previos se levantaron tabladillos en diversos lugares, se adornaron las calles y las plazas, se mandaron acuñar monedas alusivas, en fin se cuidó de todos los detalles que la situación exigía.

III. Las proclamaciones

El día 28 de julio de 1821 la ceremonia se efectuó como se realizaba las grandes festividades coloniales con la diferencia de que lugar del Virrey se encontraba San Martín.
Del palacio virreinal salió una solemne procesión, en la que estaban los catedráticos de la universidad de San Marcos con sus tocas doctorales, los titulados de Castilla y los miembros de las órdenes religiosas con sus respectivos hábitos, los jefes militares, los oidores de la Real Audiencia, los regidores perpetuos del cabildo; todos estos integraban el primer agrupamiento. En el siguiente grupo, que era el más importante, se encontraba San Martín flanqueado por el Conde de San Isidro y el Marqués de Montemira que portaba la primera bandera peruana; detrás de ellos estaba del estado mayor y los oficiales generales del ejército.
La procesión fue escoltada por los mismos alabarderos del rey, con todas sus insignias reales de España; y, cerraba el desfile un pelotón de húsares con sus vistosos uniformes, un batallón con las banderas de Buenos Aires y Chile, y la artillería con sus respectivos cañones.
Esta comitiva procesional se detuvo en la Plaza Mayor o de armas y otros tres puntos más (Plazuela de la Merced, convento de las descalzas y la plaza de la inquisición), en los que se habían instalado tabladillos, desde los que San Martín, cogiendo el pendón hizo los actos de la proclama, seguido por los estrépitos de los cañones, el repique de las campanas, así como el alborotado regocijo de los allí presentes.

IV. Fiestas y agasajo recíprocos:

La noche del 28 de julio se encendió todos los faroles de la ciudad; y, los integrantes del ayuntamiento dispusieron en las salas capitulares un fastuoso festín en honor a su protector, adonde también concurrieron los principales vecinos de Lima.
Al día siguiente, luego de los actos religiosos tradicionales, San Martín organizó otra suntuosa celebración de reciprocidad en el salón principal de palacio en donde se repitieron e incluso se superó a la fiesta ofrecida anteriormente en el cabildo.
Es decir que el 28 y 29 de julio de 1821, se realizaron espléndidas parrandas de corte colonialista, en los salones del ayuntamiento y en el palacio virreinal, mientras que en las calles había verbena general.

V. Balance:

Como puede observarse, el 28 de julio no se rememora ningún hecho glorioso, ninguna gesta trascendental, ningún acontecimiento importante para las mayorías del Perú histórico. Lo que sucedió fue un conjunto de actos intrínsecamente ilusorios que terminó en una farra al puro estilo colonial, protagonizados por los estrujadores sociales, los mismos que en los momentos culminantes de Junín y Ayacucho estarían nuevamente de lado virreinal. Estas gentes hicieron tales fiestas y pactos por simples conveniencias momentáneas y con la anuencia del todavía vigente Virrey La Serna.
En este fenómeno limeño y urbano ¿qué participación tuvo el pueblo mayoritario del Perú? Ninguno. Su opinión y participación no contaba a pesar de que fueron los históricos luchadores por la independencia.


BIBLIOGRAFÍA

1. BASADRE, Jorge. “Historia de la República”. Lima.
2. CASTILLO MORALES, Juan. “La historia: Teoría y técnica de su enseñanza”. Edit. Bruño. s/f.
3. C.P.H.E.P. “Historia General del Ejército Peruano”, Tomo IV, Vols.1, 2 y 3. Lima-1984.
4. MACERA, Pablo. “Trabajos de Historia”, Lima
5. MARIÁTEGUI, José C. “Obras completas”. Lima-1979.
6. Ministerio de Educación Pública. El Perú en la Independencia”. Lima 1958.
7. Ministerio de Educación. “Diseño Curricular Nacional”, Lima, 2005.
8. ROEL, Virgilio. “Grandezas y Miserias de la Independencia”. Lima.
9. SIVIRICHI, Atilio. “La Revolución Social de los Túpac Amaru”. Lima, 1979.

CRÍTICA AL HIMNO NACIONAL DEL PERÚ

'
Himno Nacional y Realidad Histórica

Prof.: Hugo Apaza Quispe

El 28 de julio de cada año, a nivel nacional, se rememora un acto intrínsecamente limeño, criollo y urbano, a través del cual se atiza un sentimiento patriótico, venerando a los símbolos oficiales y a dos personajes no peruanos. Si elevar el fervor patriótico es una necesidad, entonces el pretexto es válido, pero hay que reorientarla sacándola de la rutina.
El Himno Nacional es un símbolo patrio intangible y sacrosanto, cuya ejecución antaño paralizaba toda otra actividad. Haciendo una lectura reflexiva de nuestro Himno Nacional y contrastándola con la realidad histórica, concluimos que se trata de un canto de una pequeña parte de nuestra historia, son mensajes poéticos que loan las gestas de un caudillo, es un canto lírico y parcializado con escaso (por no decir nulo) asidero histórico.

LA LIBERTAD COMO NECESIDAD HISTÓRICA:

El CORO, es una reiterada promesa solemne, un juramento de fidelidad, un voto eterno de invocación a la libertad, la misma que se efectúa, no ante la divinidad del cristianismo, sino ante el Dios supremo de los inkas: El Sol.
Recordemos que la libertad es un anhelo histórico y que el capitalismo expansivo del siglo XIX, disfrazado de patriotismo, difundió esta idea que embaucó la credulidad política de las masas, por ello esta mágica palabra, de principio a fin, es invocado como suprema aspiración en el Himno Nacional.
Antaño, para los Ayllurunas el interés dominante era la colectividad. El trabajo forzado y la encomienda introducida por los españoles, eran para ellos obligaciones dolorosas de los que había que liberarse. Por ello es que el valor de la libertad jugó un rol preponderante

NO SE GIMIÓ EN SILENCIO:

La PRIMERA ESTROFA nos dice que el peruano oprimido largo tiempo en silencio gimió, y que con la llegada de San Martín, la humillada cerviz levantó. En ese entonces ¿qué se entendía por peruano? El nativo no era peruano, era un paria solamente. ¿Cuán largo fue el tiempo que en silencio la ominosa cadena arrastró?
Desde el momento del choque desigual de las dos culturas no homólogas, el poblador nativo no cesó de luchar por deshacerse del usurpador. Inmediatamente después de la captura del Inka Atawalpa se organizó la defensa militar en torno a los generales indígenas Rumiñawi, Kalcuchímac y Kiskís, y en reiteradas veces se enfrentaron a los españoles y sus engañados aliados para expulsarlos (1533). Asimismo, grandes grupos andinos se organizaron en torno a Manco Inka (1536-1544), Sayri Túpac (1544-1557), Titu Cusi Yupanqui (1557-1571) y en torno a Túpac Amaru I (1571-1572), quienes consolidaron la resistencia inka en Vilcabamba. Por esta misma causa también millares de indígenas se enrolaron a las filas de los ejércitos de Juan Santos Atawalpa (1742 -1756) y de los Tupac Amaru (1780-1783). Para ilustrar la magnitud del descontento, podemos indicar que sólo durante el período comprendido entre 1730 y 1780 se produjeron más de 112 sublevaciones.
De todo esto se deduce que el poblador andino, el verdadero patriota, a pesar de estar condenado a cruel servidumbre, no gimió en silencio. La resistencia en el mundo post inkaico se manifestó en cientos de movimientos revolucionarios, conatos o alzamientos; la mayoría de estos levantamientos tuvieron por objetivo la restauración del inkario y la erradicación de lo que ha venido a llamarse “occidental”.

NEGACIÓN DE PARTICIPACIÓN NATIVA:

La SEGUNDA ESTROFA exalta aún más al caudillo cuando asevera que “Por doquier San Martín inflamado, / libertad, libertad pronunció, / y meciendo su base los Andes / la anunciaron, también, a una voz”. ¿Fue después del arribo del ejército sanmartiniano, que los habitantes de los andes peruanos recién lucharon por su libertad? ¿La libertad en el Perú fue un grito sagrado sólo a partir de 1820? La historia de hecho la desmiente.

Los criollos, cuyo contacto con las gentes humildes simplemente fue de los amos con los subordinados, ladinamente utilizaron como carne de cañón a los nativos, fueron ellos quienes formaron el grueso de los ejércitos, tanto de los mal llamados patriotas como el de los realistas; los aborígenes fueron quienes derramaron su sangre, fueron ellos quienes verdaderamente lucharon por una patria mejor, más de medio millón murieron en esas guerras fratricidas dirigidas por los caudillos idolatrados, quienes sí supieron comprender que había que liquidar la capital política y militar de América del Sur.

EMANCIPACIÓN FÁCIL:

La TERCERA ESTROFA empieza con el siguiente elogio reiterativo al adalid extranjero: “Con su influjo los pueblos despiertan”, y más adelante señala la necesidad de romper el enlace que une América con España. ¿Quiénes eran los interesados de emanciparse de España?¿Por qué se obvia la lucha del pueblo por su independencia?

Es sabido que los movimientos revolucionarios indígena se realizaron cuando España era poderosa y tenía suficiente capacidad como para aniquilar cualquier muestra de descontento. En cambio los criollos se aprovecharon de la crisis económica y política de España, lo cual se evidencia en la utilización de las llamadas Juntas de Gobierno para consumar la ansiada emancipación.
La guerra emprendida por los criollos fueron movimientos separatistas que no tuvo carácter de reivindicación social indígena; los criollos descontentos buscaron romper el cordón umbilical con la metrópoli española, con ayuda de Inglaterra que pretendía derrumbar el poder hegemónico de España.

LIMA NO ES EL PERÚ:

La CUARTA ESTROFA comete otra injusticia histórica, ya que parcializándose con Lima manifiesta que sólo sus pobladores fueron los forjadores de la expulsión de la tiranía española; el Himno expresa “Lima, cumple ese voto solemne, / y, severa su enojo mostró”, luego agrega “A su esfuerzo saltaron los grillos”.
Aquí se reconoce que fueron las autoridades de la capital virreinal los interesados en romper con la dependencia ibérica, pero se encubre a los criollos ricos, antipatriotas en esencia, los mismos que fueron los que acudieron invocando protección a San Martín y los que al final de cuentas fueron los únicos que firmaron el Acta de la Independencia y prepararon el ritual de su proclama. Si los criollos ricos asentados en Lima eran parte de la tiranía imperante, si ellos prepararon la gran farsa que hasta hoy se celebra ¿cómo podemos manifestar que ellos lanzaron al tirano? ¿Acaso no es cierto de que quienes juran romper el enlace lo hacen previo consentimiento de las principales autoridades coloniales? ¿Qué sector de la población limeña al tirano severa su enojo mostró? ¿A qué sector de la población “le atizaron el odio y venganza / que heredara de su Inka y Señor? El gesto interesado de un pequeño grupo de residentes limeños no puede negar el sacrificio del Perú profundo.

CERVIZ LEVANTADA:

En la QUINTA ESTROFA, al igual que en las demás, nuevamente observamos a un pueblo totalmente derrotado: "si humillada tres siglos gimió". También se observa la falsa mano benefactora que promete redención manteniendo su propio esplendor. Es una invocación política para conservar los privilegios de los grupos gobernantes.
La realidad histórica niega la pretensión de hacer creer que el advenimiento de la República duró casi medio siglo, pues hay suficientes argumentos que niegan que durante tres siglos se gimió con la cerviz humillada; al contrario, el espíritu indómito se evidenció en las brutales matanzas perpetradas por los invasores, que redujeron a un poco más de un millón de personas a una sociedad con más de 12 millones de bravos y laboriosos habitantes.

DEL SOL INKA AL DIOS DE JACOB:

La ÚLTIMA ESTROFA es un mensaje a las generaciones venideras a fin de que se mantenga la libertad conquistada y cuyo símbolo sería “la bandera o pendón bicolor”. El Himno culmina renovando el juramento de ser libres por siempre ante el Dios traído por los españoles es decir, ante el Dios de los hebreos, subestimando de esta manera a la deidad suprema del inkario.
¿Qué principios de moral ofreció el cristianismo al aborigen? Auspició timidez, falta de seguridad; la religión nativa fue más noble, más humana que la ética de la religión impuesta por la fuerza.

Así el Himno Nacional vigente es poesía de un trozo de la historia nacional, cuyo contenido requiere un debate ponderado y objetivo ¿Debe ser revisado? El espíritu de peruanidad lo decidirá.

Juliaca, julio del 2002.

viernes, 30 de mayo de 2008

PENSAMIENTO POLÍTICO DE "JOSÉ ANTONIO ENCINAS"

PENSAMIENTO POLÍTICO DE "JOSÉ ANTONIO ENCINAS"
El Dr. José Antonio Encinas Franco ha pasado a las páginas doradas de la historia como “maestro de maestros peruanos”, debido a su genial trabajo pedagógico, fundamentalmente en la escuela de su ciudad natal entre 1907 y 1911, así como en las diversas universidades de América y Europa.
Sin embargo, también es necesario recordar que este insigne maestro puneño, ha alternado la docencia con la política. Desde su mocedad a comprendido que el ser humano es social y por tanto es político, entendiendo a la política como vocación de servicio a favor de los oprimidos, de los olvidados, de los indios; por ello y por ellos bregó en todos los ámbitos sociales para que su calidad de vida se humanice. Si el pensamiento pedagógico enciniano es vigente, lo es también su pensamiento político.

TRAJINES CONGRESALES:
El ejercicio de la política adherido al aparato gubernamental, de manera pública, la habría iniciado en 1919 cuando fue elegido diputado por la provincia de Puno, apoyando el proyecto de “Patria Nueva”, cuyo ideario se sintetizaba en liquidar a la casta aristocrática que gobernada el país, así como industrializar el Perú, consolidar nuestra economía exportadora, conseguir el equilibrio económico interno entre las clases sociales, y desarrollar proyectos de irrigación, colonizar la selva, desarrollar granjas modelos en la sierra, entre otros.
Como diputado participó activamente con iniciativas y proyectos a favor de los pueblos del “Perú profundo”; pero al observar que el régimen viraba en contra de su ideario, Encinas devino en un renuente opositor a quien con demagogia había llegado al poder y que inconstitucionalmente pretendía quedarse fraguando una reelección. Frente a esta actitud, el Presidente Augusto B. Leguía, en 1924 ordenó su detención para ser recluido en la Isla San Lorenzo y luego en el Frontón, y posteriormente fue deportado a Panamá.
En 1931, al retornar al país, es elegido Rector de la Universidad Mayor de San Marcos, donde desarrolla la Reforma Universitaria más importante del Perú. En 1936 debido a sus ideas políticas nuevamente es desterrado del país, al mismo tiempo que en ausencia fue elegido Senador por Puno. Retorna en 1944, y al año siguiente es ungido como miembro de la Cámara Alta del Congreso de la República, en representación de Puno; situación similar ocurrió en 1950, cuando el pueblo del departamento le reelige como senador por Puno.
Ya como diputado, luego como senador, su posición en el hemiciclo fue de indigenista y hombre de izquierda, destacando su fervorosa defensa por la democratización de la educación y el voto del analfabeto y de la mujer, así como su valiente lucha contra el gamonalismo, el clero y los abusos del poder ejercido por sus autoridades, tan corruptas y arribistas como hoy. Este singular hombre público ha transitado por los vericuetos de la política con suma soltura y altura moral.

EL HOMBRE DE IZQUIERDA:
José Antonio Encinas fue un defensor del niño, de la juventud, del maestro, y especialmente del ejercicio político. Si bien es cierto que Encinas no militó en ningún partido político, pero fue sincero al confesar diciendo que “Yo tengo una posición de hombre de izquierda, es decir que fue un verdadero “Maestro progresista y hombre de izquierda”, como bien lo definiera el Dr. Pedro Machaca Chambi. He aquí algunas ideas que grafican el pensamiento político de Encinas:

Política y políticos:
“La política es el ejercicio de las virtudes cívicas, la sabia dirección y cuidado de la cosa pública; la solidaridad frente al egoísmo; la tolerancia y comprensión frente a la fuerza y a la injusticia”. Esta concepción le persuadió a que nadie debía estar al margen de la política, especialmente la juventud sana y el magisterio militante. Es más, él enfatizaba que “Somos y debemos ser políticos. La vida ciudadana no se concibe sino dentro del antagonismo político; quien renuncia a la vida política, o quien solicita esa renuncia, pierde por este simple hecho toda su valía como ciudadano”.
Hoy nos hemos alejado de este precepto y lamentamos la entronización de la politiquería y de los intereses mezquinos, que se presenta como política en nuestro país.

El Parlamento es una ficción:
Hoy como antes es vigente la apreciación enciniana respecto al Poder Legislativo de nuestra patria. Convencido de que los políticos guarnecidos en el Congreso no trabajarán por el pueblo que los eligió, Encinas asevera que “El Parlamento es una ficción”. Opiniones similares tuvieron los grandes políticos del mundo.

Soy más que comunista:
Cuando en el senado Encinas abogaba a favor de la educación del indio, un colega suyo le increpó diciendo que era comunista, a lo que nuestro parlamentario respondió: “Si defender los derechos del niño, del maestro y de la educación, constituye ser comunista, soy más que comunista”.

Somos Revolucionarios:
Los maestros están llamados a ser los abanderados de los cambios significativos de nuestra patria y para ello deben ejercer el liderazgo que la sociedad nos encomienda; por ello, con contundencia expresaba que “No podemos ni debemos negar que en esencia somos revolucionarios, advirtiendo que nos distinguimos de aquellos que buscan un éxito efímero en los cuarteles”. “Es que el Magisterio es la función revolucionaria por excelencia. En ese ejercicio no caben sino dos extremos: el maestro inofensivo, sometido a la coyunda burguesa, sin un soplo de ideal, ni un átomo de impulso, y aquel otro, cuya vida está jalonada por una lucha permanente contra el Poder que abusa, contra la hegemonía que absorbe toda libertad, contra ‘el orden social’, símbolo de la desigualdad y de la injusticia”.

Todo estudiante debe ser político:
En una entrevista con el Presidente Benavides, éste le habría dicho a Encinas que los estudiantes sanmarquinos “son comunistas y eso es corrupción”, a lo que el maestro habría alegado, “No señor, el comunismo no es una corrupción, es una doctrina política-económica, en la cual Ud. o yo podemos o no convenir, pero de ninguna manera puede ser juzgada como un instrumento capaz de destruir la ética del hombre. No podría condenar a un universitario por estudiar las doctrinas del Marx o de Engels, ni por ingresar al partido político de su elección, si es por razones de principio. En cambio, sí me dolería verlo dedicado al vicio o en el camino de la deshonestidad ciudadana”.

Encinas y Mariátegui:
Encinas simpatizaba con las ideas políticas de José Carlos Mariátegui, de quien dijo: “La cortísima vida de Mariátegui no alcanzó para mostrarnos cómo el marxismo podía utilizarse en el Perú, aprovechando el único proletario peruano: el indio. Mariátegui en el desenvolvimiento de sus ideas se detuvo a estudiar la política educativa peruana. A mi juicio la mejor contribución que lega al Perú es la referente al estudio de la Instrucción Pública”. “Rendir homenaje a un hombre como Mariátegu, no es llorar sobre su tumba, ni prodigarle ritos arcaico, sino seguir la ruta trazada por él”. En realidad, él simpatizaba con el Amauta porque la orientación política de ambos eran convergentes.


BIBLIOGRAFÍA:

· ENCINAS, José A. “Un Ensayo de Escuela Nueva en el Perú”. Lima-1932.
· ENCINAS, José A. “La Reforma Universitaria en el Perú 1930-1932” Lima 1973.
· ENCINAS, José A. “Algunas Consideraciones sobre la educación…”. Juliaca 1990.
· MACHACA CH., Pedro. “Encinas: Maestro progresista y hombre de izquierda”. Sicuani 1980.
· PAREJA PAZ S., José. “Derecho constitucional peruano”. Lima-1984.
· PORTUGAL C., José. “José Antonio Encinas, el maestro de los maestros peruanos”. Lima 1988.
· SÁNCHEZ C., Lihón. “Encinas, maestro del Perú profundo”. Lima 1999.

jueves, 13 de marzo de 2008

APRENDIZAJE DE LA HISTORIA

I. PROLEGÓMENOS:
Se afirma que el siglo XX no fue sólo el siglo del átomo, sino también el siglo de las ciencias sociales[1], sin embargo en las últimas décadas, en la llamada postmodernidad o era del conocimiento y de la revolución tecnológica, y bajo es espejismo de la “modernización educativa”, las ciencias sociales y por ende la historia, vienen siendo sutilmente relegadas y desprestigiadas; esto se observa, particularmente, en el espacio escolarizado de nuestro sistema educativo, cuando las horas de su dictado vienen reduciéndose paulatinamente. Lo que es más, se observa un desánimo y desmoralización creciente en los docentes que tienen la responsabilidad del desarrollo de las lecciones de esta área curricular.
A quienes nos gobiernan, ¿les interesará que los peruanos tengan conciencia histórica? ¿Les preocupará que los puneños tengamos un pensamiento crítico para lograr nuestro desarrollo regional? Esta política gubernamental, de querer desacreditar la importancia de la historia, debe ser respondida con la revaloración de esta disciplina científica, por ello es que consideramos que sintiendo y repotenciando las historias particulares, locales y provinciales, podremos generar todo un movimiento para hacer frente al fenómeno de la despersonalización social que impulsa la globalización imperante.

II. REARME MORAL:
Uno de los primeros pasos para recobrar el prestigio de las ciencias sociales en general, y de la historia en particular, es el rearme moral de los maestros, quienes debemos estar convencidos de que esta rama científica, no es solamente útil y necesaria, sino imprescindible en el sistema educativo. Además, la historia es una actividad humana, y somos humanos porque tenemos memoria; pensamos y actuamos “a partir de”, “sabiendo que”, es decir teniendo previa capacidad de recordar. La historia es necesaria porque es un deber ineludible; la historia nos permite ubicarnos y reconocernos como parte de una realidad social objetiva; al permitirnos conocer “de donde venimos”, “que somos” y “a donde nos dirigimos”, genera un sentimiento hacia lo ancestral, hace nacer y consolida el patriotismo, así como despierta el interés por los ideales pasados y aún necesarios.[2]
La historia tiene un valor, primero formativo, y segundo informativo. Básicamente es formativa porque a través de sus lecciones podemos modelar nuestra personalidad y conducta en perspectivas de participación activa en la vida social para mejorarla.
Quienes se obstinan en desacreditar el prestigio de las ciencias sociales, son los defensores del actual desorden de cosas, y son globalizantes y neoliberales que presentan ante la sociedad a la historia como algo inútil en términos prácticos y sin clara significación para el presente, por ello lanzan con o sin conciencia, desconcertantes y/o vivificantes preguntas como ¿Para qué sirven las ciencias sociales? ¿Cuál es la utilidad del aprendizaje de la historia? Las respuestas a estas interrogantes nos permitirán comprender la trascendencia de esta rama del saber humano.

a) La historia logra el esclarecimiento social: Con la introspección social, a través de la investigación científica, el debate y la divulgación, la historia se distancia de las fábulas, mitos, leyendas y versiones subjetivadas, para ocupar gradualmente su verdadero sitial de maestra de las sociedades. No podemos olvidar que somos, antes que seres sociales, seres históricos. Debido a que esta materia permite reflexionar sobre nuestra evolución en el tiempo, ahora podemos comprender que no todo lo que se decía de nuestro pasado obedece a la realidad objetiva; por ejemplo, esta objetividad en el Perú del presente nos permite clarificar que:
· Nuestro pasado prehispánico no se reduce al Imperio Inka, sino que el Tawantinsuyo no es sino la culminación de una milenaria tradición cultural de muchas generaciones.
· “Que los principios básicos del funcionamiento económico del Estado Inca eran la reciprocidad, la redistribución y también el aprovechamiento vertical de un máximo de pisos ecológicos”[3].
· Que cuando se insiste en pregonar preceptos morales como el ama suwa, ama llulla y ama qella[4], lo que en el fondo se hace es reconocer la existencia de esta necesidad.
· Que la presencia perturbadora de los europeos en nuestros territorios, fue combatido activamente por la población nativa, que no gimió en silencio, como lo afirma nuestro himno nacional vigente.
· Que el advenimiento de la República no logró cambiar las estructuras socio económicas de nuestro país.
· Que habitamos en un país con una democracia electoral y una economía capitalista digitalizada, en donde quienes más trabajan tienen menos, donde el robo, el soborno, la corrupción y la impunidad, en la clase política, han dejado de ser conductas delincuenciales.

b) La historia nos permite hacer comparaciones culturales: Existen tantas historias como sociedades hayan, y cada una de ellas tienen sus propias particularidades. A través de los mensajes del pasado se puede llegar a conocer tanto las semejanzas como las diferencias entre la sociedad actual y las anteriores, y comprender la existencia de una relación entre el pasado y el presente, así la historia nos permite apreciarnos mejor a nosotros mismos. Además, cuando se observan cómo se elaboran y describen esas experiencias se llega a comprender y respetar la integridad de otras culturas. La comparación histórica nos puede enseñar lo siguiente:
· Que el desarrollo político, artístico, religioso, económico y cultural de los pueblos son disímiles, pues hay sociedades que avanzan y otros que se estancan, que unos vencen y otros son vencidos, que unos perduran y otros se extinguen.
· Que “tenemos que aprender a mirar a nuestros ancestros prehispánicos como los europeos miran a los griegos y romanos, no les podemos pedir el hierro, la rueda, las matemáticas, la filosofía y la escritura, sino los sistemas que construyeron y las tecnologías que descubrieron para establecer un adecuado control y manejo de sus ecologías”[5].
· Que los Kollas lograron rivalizar con los inkas en casi todos los aspectos culturales.
· Que los conquistadores españoles militarmente eran superiores a los inkas.
· Que, mientras en Europa se consolidaba el comercio, la actividad mercantil, la moneda y se aceleraban los inventos, descubrimientos y conocimientos acerca del mundo, en los andes sudamericanos reinaba un colectivismo rural y agropastoril, y un imperio en pos de su consolidación.

c) A la historia, más que el pasado le preocupa el futuro: Toda acción humana por la existencia es una labor que se hace pensando en el futuro, los hombres vivimos previendo y se prevé en función del pasado. El pasado debe estar siempre presente, puesto que somos producto de los “tiempos idos”, allí se encuentra el origen de lo que somos, de nuestros padecimientos y, en la historia también encontraremos la panacea de nuestros males. Al respecto, ¿qué nos dicen las personas autorizadas en estos temas?
· Manuel Burga indica que la historia nos posibilita conocer mejor el presente, es decir que “nos permite, desde las urgencias del presente, establecer un diálogo cambiante con el pasado para afrontar mejor el futuro”[6].
· Dilthey sintetiza “La melodía del pasado condiciona las voces del presente”.
· Luis Guillermo Lumbreras expresa “yo, como historiador, tengo que confesar que el pasado no me interesa, si es que no tiene alguna vinculación con el presente, me interesa el futuro, creo que a todos los historiadores lo que nos interesa es el futuro y que por eso hacemos historia. La historia sólo tiene sentido si es que nosotros entendemos que ella sirve para encontrar las leyes, para encontrar los mecanismos de articulación, de desarrollo de nuestra manera de ser y de nuestra manera de existir”;
· Waldemar Espinoza Soriano concluye que examinar el pasado es muy importante para conocer y comprender nuestra situación, sin la cual sería imposible trazar nuevos rumbos y planes para la vida futura;
· Pablo Macera considera que el conocimiento de lo que ocurrió tiene como objetivo principal introducir elementos más adecuados en las ecuaciones que debemos manejar para proyectarnos hacia el futuro y resolver los problemas que hoy venimos experimentando, “lo más importante -nos dice Macera- del proceso histórico no es el pasado mismo sino más bien el presente y el futuro”;
·

d) La historia modela la personalidad ciudadana: Las ciencias sociales son importantes porque contribuyen a formar una ciudadanía de calidad, es decir, una ciudadanía protagónica, y por tanto con información y capacidad de análisis, y actuar con mayor racionalidad, convirtiéndose en garantía de progreso social. Asimismo permite que los ciudadanos aprendamos a desenmascarar los mecanismos de exclusión social que implementa el sistema neoliberal en contra de las mayorías y nos compromete a coadyuvar en la “construcción de un nuevo orden social alternativo desde una perspectiva contra-hegemónica”[7].
Así la historia se convierte en la ciencia que se encarga de forjar la conciencia social de nuestros escolares.

e) La historia genera y consolida la conciencia nacional: Habitamos una sociedad despersonalizada con una pérdida progresiva de nuestra historia, por tanto, la historia se constituye en una de las pocas disciplinas que se erige como uno de los pilares encargada de la formación de la conciencia nacional (histórica), la misma que viene siendo mellada por la voraz cultura del presente impulsada por los valores y principios difundidos por la ideología de la globalización y del neoliberalismo.
Una persona con desconocimiento de su historia, o un gobierno que propugna el destierro de la historia es el espacio educativo, son porque carecen de conciencia nacional. Entonces, el aprendizaje de la historia también es importante porque es la forjadora de la conciencia nacional, lo cual significa reconocernos herederos del esfuerzo de las generaciones pasadas, así como valorar y defender sus legados culturales.
Es entonces, a través de la historia, que aprendemos a valorar y comprender lo acumulado por la humanidad, ella al vincularnos con el pasado permite extraer lecciones para el porvenir, convirtiéndose así en la brújula orientadora de los pueblos. Sus enseñanzas nos ilustran la manera de cómo estar en el presente es una consecuencia heredada y que nosotros sólo somos depositarios; así su conocimiento permite observarnos en el espejo de la experiencia; muestra nuestra trayectoria y nos suministra confianza anunciando un porvenir venturoso.
Al palpitar la patria en la historia, ésta deviene en un inagotable manantial de conocimientos que nos invita al trabajo, a la unidad, a la perseverancia, a la lucha, consolidando los sentimientos de fraternidad, solidaridad, justicia y demás valores en el seno del pueblo.

f) La historia es una herramienta de transformación social: En el actual contexto donde reina la tensión y angustia colectiva, la agudización de los problemas sociales, y se observa el fantasma de la hegemonía de un solo bloque económico, resurge la necesidad de emplear la historia como instrumento para comprender de mejor manera las características de nuestra realidad.
Hoy más que nunca, se hace urgente la necesidad de participar activamente en la construcción de un nuevo orden social y político en nuestra patria, ya que no se puede seguir observando pasivamente lo que hace la clase política de nuestros pueblos, región y país. Las ciencias sociales, nos pueden ayudar a ingresar a estos debates para exponer nuestros sentimientos, proponer alternativas de transformación desde una óptica moral y comprometernos en el desarrollo humano y cultural de nuestra sociedad que se marchita. Así, la historia se convierte en un instrumento de progreso social de lucha ideológica con objetivos políticos y sociales concretos, puesto que nuestra sociedad compleja, marginadora, violentista, guerrerista, atropellador, corrupta, necesita ser reconducido por horizontes morales que propicien el desarrollo de los más olvidados.
El trabajo pedagógico de los maestros de ciencias sociales debe consistir en desenmascarar las legitimaciones en que se sustenta el poder.


III. NECESIDAD DE UNA HISTORIA REGIONAL:

En la actualidad somos testigos de cómo el avance de la ciencia y la tecnología, favorecen a quienes detentan el poder militar y económico del mundo, por ello a través del fenómeno de la globalización sistemáticamente se vienen despersonalizando las nacionalidades nativas y se pretende generalizar una cultura universal, en desmedro de los archipiélagos culturales. En respuesta a este avasallamiento, se hace necesario afianzar la conciencia local para coadyuvar al desarrollo regional de los pueblos del Perú Profundo, y en esta tarea juega un rol protagónico las ciencias sociales, y particularmente la historia regional, que nos permitirá reencontrarnos para valorarnos como colectivo social.
¿Cómo enfrentar a la alienación y otros fenómenos sociales negativos con desconocimiento de nuestro acervo histórico? ¿Es posible querer y amar lo que se desconoce? ¿Cómo inculcar cariño al terruño cuando no se estudia, discute y divulga su historia?
Las respuestas a estas interrogantes nos conducen a revisar la bibliografía regional para ingresar estos temas al espacio escolarizado. Pero, nos tropezamos con que son escasísimos los textos sobre la historia y la cultura regional, lo que de por sí plantea un serio reto a los maestros e investigadores sociales, ya que si planteamos la forja o consolidación del sentido de identidad para coadyuvar al desarrollo regional, debemos emprender la urgente tarea de investigar y divulgar el acervo histórico y cultural de nuestra región, y hacer que nuestras conclusiones ingresen de inmediato a las aulas de las instituciones educativas de nuestro medio.
No podemos seguir esperando (menos tolerar) que investigadores de otras regiones, o de la misma capital nacional, sean los encargados de dictarnos lo que debemos enseñar o aprender con respecto a nuestra historia, cultura y el proyecto regional que debemos construir. Sólo investigando, escribiendo y divulgando nuestras historias distritales y provinciales, de manera científica, objetiva, reflexiva y organizada, podemos rendir homenaje a Emilio Romero, Alfonso Torres Luna, Héctor Loayza O’bando, Dionisio Torres Juárez, etc. y hacer que la presente generación sea protagonista de la radical y urgente transformación que nuestra patria requiere.


IV. COLOFÓN:

Hoy, ya no se concibe la historia como un conjunto se sucesos sucedidos en sucesión sucesiva sucesivamente, sino que se considera como una disciplina social que nos permita proyectar el futuro en función a la experiencia transcurrida. Si nadie se atreve a reconocer el por qué de nuestra actual situación política y social, los docentes de ciencias sociales sí reconocemos que tenemos parte de la responsabilidad para superar la vigente tragedia. Concluyendo reafirmamos que el aprendizaje y estudio de la historia, es importante porque nos posibilita conocer, comprender y explicitar:
- El proceso de formación del hombre a través del trabajo;
- El surgimiento, desarrollo, formación, apogeo y decadencia de las sociedades humanas;
- La vida de los pueblos a través de sus grandes sucesos y el florecimiento de las formas de conciencia social (logros y avances en organización política, en lo artístico, moral, jurídico, científico, religioso, filosófico, etc.);
- La manera como abordaron nuestros ascendientes los problemas de índole económico, social, técnico, etc.;
- Lo que se debe y no se debe hacer para solucionar los problemas concretos con experiencias pasadas;
- Que las sociedades avanzan, que los procesos sociales están sujetos a leyes generales y particulares;
- Que habitamos en medio de una realidad histórica pluricultural y multilingüe.
La historia, entonces, posee una enorme fuerza atractiva, es la atracción de la vida misma. Porque somos herederos, depositarios e hijos del pasado, tenemos una muy natural curiosidad primero, y necesidad después, de conocer nuestra historia; ahí radica la admirable fuerza de atracción, la misma que la convierte en una disciplina vitalmente necesaria.

BIBLIOGRAFÍA
BASADRE, Jorge. PERÚ: PROBLEMA Y POSIBILIDAD. Edit. Studium. Lima-1987.
CARRETERO, Mario y otros. LA ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS SOCIALES, Edit. Visor. España-1998.
GALINDO CÁCERES, Luís y otros. TÉCNICAS DE INVESTIGACIÓN EN SOCIEDAD, CULTURA Y COMUNICACIÓN. México-1998.
HERNÁNDEZ CARDONA, Xavier. DIDÁCTICA DE LAS CIENCIAS SOCIALES, GEOGRAFÍA E HISTORIA. Edit GRAÓ. Barcelona-2002.
MACERA, Pablo. TRABAJOS DE HISTORIA. UNMSM. Lima-1988.
QUIROZ, Francisco. INTRODUCCIÓN A LA HISTORIA. UNMSM. Lima-1993.
REGALADO, Liliana. EL ROSTRO ACTUAL DE CLÍO. Edit. PUCP. Lima-2002.
ROJAS GALARZA, Carlos. DIDÁCTICA DE LAS CIENCIAS HISTÓRICO-SOCIALES. Edit. Derrama Magisterial. Lima-2000.
SAAB, Jorge y otro. PENSAR Y HACER HISTORIA EN LA ESCUELA MEDIA. Edit. Troquel educación. Argentina-1990.
TOYNBEE, Arnold. LA EUROPA DE HITLER. Ed. Carpe. España-1986.
V. KELLE, M. KOVALZÓN. TEORÍA E HISTORIA. Ed. Progreso. Moscú-1985.
Varios. TERRITORIO, CULTURA E HISTORIA. IEP. Lima-2003
[1] DUVERGER, M. Métodos de las Ciencias Sociales. Barcelona 1976.
[2] BASADRE, Jorge. Perú, Problema y Posibilidad. Lima
[3] BURGA, Manuel. Para qué aprender Historia en el Perú. Lima, 2003.
[4] Estos preceptos al parecer no tienen asidero histórico, pues en las crónicas, estudios y demás documentos no se las menciona como tales; consideramos es una recreación republicana para magnificar al incario.
[5] BURGA, Manuel. Para qué aprender Historia en el Perú. Lima, 2003.
[6] BURGA, Manuel. Para qué aprender Historia en el Perú. Lima, 2003.
[7] LLOPIS, Carmen. Nuevos Enfoques en Ciencias Sociales. España.

LEGISLACIÓN EDUCATIVA ANTIMAGISTERIAL

Por: Hugo Apaza Quispe

El gobierno aprista en los últimos meses viene manifestando abiertamente su animadversión hacia el sector magisterial peruano, a quienes en cada momento oportuno nos veja sin mayor contemplación. Empezó con una campaña de desprestigio social, arguyendo una precaria calidad educativa por culpa de los maestr@s, y ahora nos encontramos en un período de anarquía y atolondramiento. Esta situación de desdén para con los docentes se viene materializado en normas jurídicas que no son sino expresiones de las reales intenciones políticas del presente régimen; veamos algunas de estas normas poco difundidas que enrostra al aprismo en materia educativa.

LEY Nº 28044: LEY GENERAL DE EDUCACIÓN

Esta ley inicia su vigencia paulatina en julio del 2003. Esta ley:
Crea el sistema nacional de evaluación, acreditación y certificación de la calidad educativa (SINEACE).
Crea los Consejos Educativos Institucionales (CONEI), como un órgano de participación, concertación y vigilancia ciudadana. (Aquí ya no se considera la participación del gremio magisterial).
Afirma que la permanencia del docente exige idoneidad profesional, probada solvencia moral y salud física y mental. (Es decir que la estabilidad laboral para los docentes nombrados es relativa).

LEY Nº 28740: LEY DEL SISTEMA NACIONAL DE EVALUACIÓN, ACREDITACIÓN Y CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD EDUCATIVA

Esta norma fue publicada el 23 de mayo de 2006, y Reglamentado por el D.S. Nº 018-2007-ED (13-07-07). Expresa que:
• El SINEACE tiene la finalidad de garantizar a la sociedad que las instituciones educativas públicas y privadas ofrezcan un servicio de calidad.
• Para ello recomienda acciones para superar las debilidades y carencias identificadas en los resultados de las autoevaluaciones y evaluaciones externas, con el propósito de optimizar los factores que inciden en los aprendizajes y en el desarrollo de las destrezas y competencias necesarias para alcanzar mejores niveles de calificación profesional y desempeño laboral.

LEY N° 28988: LEY QUE DECLARA A LA EDUCACIÓN BÁSICA REGULAR COMO SERVICIO PÚBLICO ESENCIAL

Publicado el 21 de marzo de 2007, cuyo Art. 1º expresa: Constitúyase la Educación Básica Regular como un servicio público esencial, a fin de garantizar el pleno ejercicio del derecho fundamental de la persona a la educación, derecho reconocido en la Constitución Política del Perú, en la Ley general de Educación y en los pactos internacionales.
Esta ley fue reglamentada por el D.S. Nº 017-2007-ED, publicado el 3 de julio 2007, en donde se expresa que:
Ø Esta norma tiene por objetivo asegurar la continuación del servicio educativo en las II.EE. Públicas, en caso de paralización de labores.
Ø Afirma que el Padrón Nacional de Docentes Alternos debe estar permanentemente abierto.
Ø Las organizaciones gremiales deben contar con personería jurídica y encontrarse inscritos en el Registro de Organizaciones Sindicales de Servicio Público (ROSSP) de la Dirección Regional de Trabajo.
Ø Para la declaración de huelga el gremio debe comunicar a la Instancia de gestión educativa con 10 días de anticipación, adjuntando copia del acta de votación y la nómina del personal que seguirá laborando. (entre otros)
Ø Para los Directivos de las II.EE. es falta grave: Facilitar el local escolar para reuniones de carácter sindical.
(La ley Nº 28988 aparentemente es inofensiva, pero con su reglamentación nos damos cuenta que es una norma anti-huelga y degrada la dignidad del maestro a quien se le dificulta organizarse. Enfrenta al maestro con su par).

LEY Nº 29062: LEY QUE MODIFICA LA LEY DEL PROFESORADO EN LO REFERIDO A LA CARRERA PÚBLICA MAGISTERIAL (CPM)

Publicado el 12 julio 2007 y reglamentado por D.S. Nº 003-2008-ED (10-1-08). Estas normas expresan que:
Ø El profesor presta un servicio público esencial.
Ø La CPM tiene por finalidad promover el mejoramiento sostenido de la calidad profesional e idoneidad del profesor, valorar el mérito en el desempeño laboral, determinar criterios y procesos de evaluación que garanticen el ingreso y permanencia de los docentes de calidad (entre otras finalidades).
Ø (En los comités de evaluación ya no participa el gremio magisterial).
Ø El docente que ingresa obligatoriamente participa del un proceso de inserción a la Carrera Pública Magisterial que dura un año. (El calvario que se inicia para el ingreso no culmina con el ansiado nombramiento, sino que esta tendrá que prolongarse indefinidamente).
Ø La evaluación del desempeño laboral es obligatoria.
Ø Son causales de suspensión: no presentarse a las evaluaciones médicas y psicológicas, o no presentarse a la evaluación de desempeño docente sin causa justificada.
Ø Se le retira del servicio educativo al docente que no haya aprobado la evaluación de desempeño laboral en tres oportunidades.

DECRETO DE URGENCIA N° 022-2007: MEDIDAS EXTRAORDINARIAS PARA ASEGURAR EL SERVICIO EDUCATIVO A NIVEL NACIONAL
Publicado el 17 julio de 2007, allí se expresa:

• El pago de remuneraciones sólo corresponde como contraprestación por el trabajo efectivamente realizado estando prohibido el pago de remuneraciones por días no laborados.
• Entiéndase por trabajo efectivamente realizado al dictado efectivo y real de clases. (A partir de ahora los días de paros o huelgas no serán remunerados).
• Los descuentos provenientes por las inasistencias serán destinados al pago de los docentes alternos.
• Las normas y disposiciones del Gobierno Regional no pueden invalidar ni dejar sin efecto normas emanadas por el Gobierno Nacional. (Consideramos que se está atentando contra la autonomía de los Gobiernos regionales. Es necesario frenar la omnipotencia del gobierno nacional).

DECRETO SUPREMO N° 019-2007-ED: CREA LA SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE EDUCACIÓN - SUNACE

Esta norma fue publicada el 17 julio de 2007. Expresa que:
La SUNACE es responsable de supervisar y evaluar el cumplimiento por parte de las DRE, UGEL e II.EE de las normas y medidas de política educativa aprobadas por el MED.
Entre sus funciones considera la de: Supervisar la aplicación de los descuentos de las remuneraciones del personal por inasistencias producidas por huelgas o paralizaciones en el Sector, y que de acuerdo a las normas legales y administrativas vigentes deben realizar las instancias respectivas.
(Con este mecanismo represor se consolida las intenciones de condenar al ostracismo las futuras huelgas, a no ser que se acepten los descuentos).

R. M. N º 0494–2007–ED: DIRECTIVA PARA EL DESARROLLO DEL AÑO ESCOLAR 2008
Fue publicado el 28 de Nov. 2007. Afirma que:
Ø La jornada laboral del docente es de 6 horas cronológicas diarias o 30 horas cronológicas semanales.
Ø La hora pedagógica es de 45 minutos como mínimo y en las II.EE. de un solo turno se extienden hasta 50 minutos.
(Se considera aumento de la jornada laboral, sin mejoras económicas).

D.S. Nº 004-2008-ED: APRUEBAN “POLÍTICAS SECTORIALES PARA LA CONTRATACIÓN DE PERSONAL DOCENTE EN LAS II.EE. PÚBLICAS DE EDUCACIÓN BÁSICA Y EDUCACIÓN TÉCNICO-PRODUCTIVA”

Fue publicado el 12 de enero de 2008, y allí expresa que:
“Es requisito fundamental para ser contratado como docente a partir del año lectivo 2008 en las II.EE. Públicas de Educación Básica y Educación Técnico-Productiva, ser profesor egresado, dentro del tercio superior del cuadro de méritos promocionales de las Instituciones de Educación Superior No Universitaria y facultades de Educación de las universidades del país”.
En las localidades donde no se logre cubrir las plazas vacante mediante contrato, con profesores señalados anteriormente, podrán postular los profesores que hayan egresado dentro del 50% superior del cuadro de méritos promocionales, para quienes será requisito aprobar la evaluación de conocimientos y competencias que se aplicará a nivel regional .
(¡Cuidado, este D.S. está vigente sin modificaciones! Con esta norma, las dos terceras partes de los profesionales de la educación del Perú fueron eliminados y ya no serían parte de la educación pública nacional, debido a que han sido anulados sus títulos otorgados A Nombre de la Nación. Es un grave atentado de lesa profesional).

Estas draconianas normas merecen una profunda revisión y análisis. El acorralamiento jurídico de que es objeto el magisterio peruano, amerita acudir ante las instancias correspondientes a fin de hacer cesar estas permanentes hostilizaciones, que vienen mellando la imagen del maestro peruano. ¿Cómo mejorar la calidad educativa con maestros que están en permanente sobresalto, desconcierto y hasta psicosociado?
Es hora de decir ¡Basta!

28-02-2008